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domingo, 22 de agosto de 2010

Despedida (por ahora)

Dijo la crítica:

"El marco que presenta la colección de cuentos que interpreta María José Gabin en Lengua viva es sencillo y eficaz: una mujer quiere escribir un diario personal con la idea de “ser descubierta” como autora y a partir de ese deseo comienza a crear los relatos. El personaje habla como si tuviese un interlocutor cercano pero, de a poco, las historias que cuenta se imponen por su peso y la obligan a ponerles el cuerpo y escenificarlas. Los ocho relatos proponen diferentes climas y registros de actuación y apelan a paisajes de ciudad o suburbio... criaturas que descubren un humor a toda prueba y, a pesar de su mala fortuna, parecen resueltas a hacer reír por encima de todo... Con estos elementos expresivos, más los matices de voz y movimiento de María José Gabin, Lengua viva se constituye en un montaje multimedia de pequeño formato y gran sensibilidad.” Cecilia Hopkins. Página 12

"María José Gabin, deliciosa. Descontando su actuación, que tiene momentos excelentes, lo que más impresiona de esa herencia que exhibe el universo poético de la artista, es la presencia del factor plástico, que, como un doble operador y a través de una pantalla que muestra distintas y potentes imágenes, va produciendo un nuevo, más amplio o conmovedor sentido a lo que dice el texto. Para esta empresa Gabin ha sido respaldada con mucha eficacia por Blanca Herrera y Juan Manuel Wolcoff.” Alberto Catena. La Nación

“María José Gabin se luce en Lengua viva y logró un espectáculo eficaz y de gran teatralidad. Cada cuento explota en la imaginación del espectador que no cesa de generar escenarios y situaciones propias.” Gabriela García Morales. Culturar.com

“Qué más se puede decir de María José Gabin, salvo que encanta y emociona a fuerza de talento. Para ello no necesita más que una multiformática escalera y una maravillosa edición multimedia a cargo de Javi Devitt y Juan M. Wolcoff. Mención aparte merece la bellísima música original compuesta por Patricio Lutteral y Máximo Scott. Todos estos elementos poseen un ajustado balance en la atinada dirección de Juan M. Wolcoff y Blanca Herrera. Lengua Viva es una hermosa manera de encontrarse con mundos muy diversos, a través del talento de una estupenda actriz.” Gabriel Peralta. Crítica Teatral.

"La puesta de Juan M. Wolcoff y Blanca Herrera despliega ex profeso un tono despojado, dejándole a Gabin el camino libre para su accionar histriónico. Porque sin duda alguna, la dueña del show es ella, con su desmesura, su contención, sus silencios oportunos, su ternura, determinado exabrupto, o su calidez."Rafael Granado. Magazine de espectáculos Vea Más

"Los textos son historias de esas que uno adora escuchar y a las que no les falta ni sobra un segundo logrando que el nudo dramático se despliegue en su máxima expresión. La obra apela a un trabajo poco frecuente en los últimos tiempos respecto al espectador y es que éste imagine un escenario, más allá del espacio físico. Muy buena." Daniel Gaguine. Noticias urbanas.

“María José Gabin, es sensual, entradora, y su palabra es sublime y de pluma distinguida, ambos atributos virtuosos realizan de Lengua viva un espectáculo muy recomendable para disfrutar.” Meche Martínez. Vida y Amor por la palabra

“Esta obra nos recuerda que contar historias es mantener la lengua viva, mantenerse vivo, inventarse; a la vez que mantener el lenguaje con vida, en movimiento, es amar la lengua.
Excelente, muy recomendable.” Lucía Litvak. Reseñas de cine y vida.

martes, 20 de julio de 2010

jueves, 24 de junio de 2010

Cuando la palabra ataca. El caleidoscopio de Lucy. Daniel Gaguine

Lengua Viva (Teatro)


"Ella está allí. Espera sentada que le llegue la inspiración para escribir. Y piensa, escribe, tira lo que escribe y vuelve a empezar. Con este simple esbozo, María José Gabin da inicio a una serie de historias atrapantes que transcurren enlazadas solamente por el nexo en común de la escritora sin inspiración, con el único elemento de una escalera con la cual se interrelacionará todo el tiempo. Actríz y escalera formarán juntas un tándem indestructible con el que crearan variados cuentos que irán desde una selva hasta amantes urbanos desencontrados. La multimedia creará los climas en los que Gabin y su escalera pintarán porciones de tiempo relatado en los que se viajará de una situación a otra solamente con la ayuda de la imaginación. La iluminación y el exacto uso de esta multimedia correrán los escenarios a lo largo que transcurra la puesta, conformando el sostén del lucimiento de Gabin. Los textos son compuestos por historias de esas que uno adora escuchar y quiere saber como se desarrollan. No les falta ni les sobra un segundo, logrando que el nudo dramatúrgico se despliegue en su máxima expresión. Asi, pasaremos del comienzo, el medio y el desenlace sin ningún tipo de sobresaltos, disfrutando cada momento transcurrido. La puesta apela a un trabajo poco frecuente en los últimos tiempos para con el espectador y es que este imagine un escenario, más allá de aquél físico en el que se desarrolla la obra. O sea, ver lo que pasa y después que la imaginación siga su rumbo a destinos desconocidos, capitaneados por las palabras y el sentimiento de Gabin. “Lengua Viva” es una ilustrativa experiencia para disfrutar más allá del hecho teatral en si mismo." 


viernes 18 de junio de 2010

lunes, 7 de junio de 2010

María José Gabin protagoniza Lengua viva. Cecilia Hopkins(Página 12)





En su unipersonal, la ex Gambas al Ajillo vuelve a entrelazar teatro y literatura, pero esta vez es ella misma la autora de los cuentos que traslada al escenario, con personajes corroídos por la soledad, la nostalgia y los celos.


Hace seis años, María José Gabin ganó los premios ACE y Clarín con su unipersonal Congelada, basado en la novela de César Aira Cómo me hice monja. Ahora, la ex integrante del mítico grupo Gambas al Ajillo vuelve a entrelazar teatro y literatura, sólo que en esta oportunidad es ella misma quien escribe las historias que narra. Recientemente estrenado en El Portón de Sánchez, Lengua viva “no es un unipersonal convencional, sino una historia dramática ligada a la narrativa”, según define la actriz en la entrevista con Página/12. “Escribo desde siempre”, aclara Gabin. Más allá de cuentos y apuntes para estructurar los cuadros que presentaba con las Gambas, hace unos años, la actriz dio a conocer los entretelones del under de los ’80 en su libro Las indepilables del Parakultural. Y en 2004 publicó un libro en homenaje a su padre, Pérez Celis, cuando él cumplió cincuenta años con la pintura. En ese proyecto, afirma, conjugó el deseo de escribir y de hablar de su padre: “Quise rescatar cosas que siempre le había escuchado decir y que me pareció que serían estimulantes para otros. Algo así como el relato del camino del héroe, con todo su pasado en Liniers y todo lo que hizo para llegar adonde llegó”, completa.
Con la idea de profundizar su relación con la narrativa, el año pasado Gabin comenzó a estudiar en Casa de Letras, la escuela de escritura y oralidad que conduce Blanca Herrera. Allí descubrió que la escritura podía convertirse en un espacio propio que la habilitaba a producir a destajo. No obstante su apasionamiento con la narración escrita, y tal vez sin proponérselo, Gabin deja que la actriz aparezca por detrás de la voz del narrador. Al menos, eso sucede con los cuentos que conforman el espectáculo, que parecen haber sido escritos expresamente para ser llevados a escena: “Hay mucha presencia del narrador en mis cuentos, por eso surgió la necesidad de ponerles el cuerpo”. Y ya que los cuentos habían sido producidos en el marco de Casa de Letras, le propuso la dirección del espectáculo a Blanca Herrera y a Juan Manuel Wolcoff. Ambos docentes captaron la atmósfera particular que proponen los cuentos de Gabin y la ayudaron a modificarlos para ser puestos en escena. Como bien dice la actriz, “el producto es atípico, tanto como unipersonal como espectáculo de narración oral”.
El montaje está compuesto por ocho relatos que proponen diferentes climas y registros de actuación. Las narraciones apelan a paisajes de ciudad o suburbio y a personajes corroídos por la soledad y la nostalgia, los celos y la competencia. Eso cuando no son criaturas que descubren un humor a toda prueba y, a pesar de su mala fortuna, parecen resueltas a hacer reír por encima de todo. En contrapunto con las imágenes abstractas que aporta una escalera, una pantalla complementa el registro espacial del espectáculo con imágenes fijas y en movimiento, obra de Javier Devitt y el mismo Wolcoff. Con estos elementos expresivos, más los matices de voz y movimiento de la intérprete y la música original de Patricia Lutteral y Máximo Scott, Lengua viva se constituye en un montaje multimedia de pequeño formato y gran sensibilidad. “Fue un trabajo rico e imaginativo”, dice la actriz acerca del proceso de creación. “Además, los directores, sin conocerme, contuvieron mi desborde expresivo y tuvieron una mirada aguda sobre mis textos.”
El marco que presenta la colección de cuentos que interpreta la actriz es sencillo y eficaz: una mujer quiere escribir un diario personal con la idea de “ser descubierta” como autora y es a partir de ese deseo que comienza a crear los relatos. El personaje habla como si tuviese un interlocutor cercano pero, de a poco, las historias que cuenta se imponen por su peso y la obligan a ponerles el cuerpo y escenificarlas. Así desaparece en este personaje toda necesidad de diálogo con otro en aras de justificar sus ocurrencias. Como escapado de un comic, un periodista obsesionado en inventar noticias (“un perdedor argentino en clave irónica”, según define la actriz) es sólo el primero en manifestar una mirada prejuiciosa sobre el otro, una de las características que comparte la mayor parte de los personajes presentados. Entre sutilezas humorísticas y un paisaje urbano singular, cuando no hacen reír abiertamente, las historias aluden a la violencia en el hogar, el paso del tiempo, la angustia de la soledad. A sabiendas, también la actriz y autora habla de la importancia de narrar lo que se ha vivido. Así, Gabin afirma que “la memoria es lo que le permite a la persona seguir siendo, seguir hablando”.

domingo, 16 de mayo de 2010

Rafael Granado. (Revista Vea Más. 7 al 13 de mayo)

 Excelente actuación de María José Gabin


"...Su ductilidad interpretativa es enorme, incluso en los cambios de voz con que le brinda credibilidad a los numerosos roles que asume... La puesta de Juan M. Wolcoff y Blanca Herrera despliega ex profeso un tono despojado, dejándole a Gabin el camino libre para su accionar histriónico. Porque sin duda alguna, la dueña del show es ella, con su desmesura, su contención, sus silencios oportunos, su ternura, determinado exabrupto, o su calidez cuando, sobre el desenlace, se refiere a la manera de "mantener la lengua viva"

viernes, 30 de abril de 2010

Crítica Teatral. Gabriel Peralta

Los mundos de Gabin






En la obra Lengua Viva las palabras y las imágenes se conjugan, entremezclan y potencian, por maestría de María José Gabin.
En todos y cada uno de los relatos que va desgranando en el transcurso del espectáculo, Gabin logra que literatura y teatralidad se imbriquen de manera deliciosa, sin que pierda cada una su esencia.
La actriz por momentos asume el protagonismo de la historias, en otros se bifurca en relatora y protagonista logrando, con fina ductilidad, distintos planos sobre la mirada de una relato.
Es interesante observar como varía el tratamiento espacial, de textura y colores, que se le da a cada uno de los relatos, logrado de esta manera que cada cuento se despliegue en una estética propia. Para ello Gabin no necesita más que una multiformatica escalera, una maravillosa edición multimedia (a cargo de Javi Devitt y Juan Manuel Wolcoff), y el sutil diseño de luces de Adrián Cintioli.
Los relatos, todos pertenecientes a la actriz, pasan de exhibir, de manera irónica, rasgos definidos de una sociedad a crear mundos extrañados; de mostrar el lado banal de los procesos creativos a sumergir al espectador en las vísceras de la marginalidad; de reírse de si misma a entreabrir la nostalgia de un tiempo que paso.
Mención aparte merece la bellísima música original compuesta por Patricio Lutteral y Máximo Scout.
Todos estos elementos poseen un ajustado balance en la atinada dirección de Juan Manuel Wolcoff y Blanca Herrera.
Que más se puede decir de María José Gabin, salvo que encanta y emociona a fuerza de talento y enjundia.
Lengua Viva es una hermosa manera de encontrarse con mundos muy diversos, a través del talento de una estupenda actriz.(11-04-10)
Obra con idea, texto y coordinación general de María José Gabin y dirección de Juan Manuel Wolcoff y Blanca Herrera

domingo, 25 de abril de 2010

María José Gabin, deliciosa (Alberto Catena. La Nación)

La actriz se vuelve narradora en un trabajo dedicado a su padre, Pérez Celis


Sólo una escalera y muchas evocaciones, en el montaje de Lengua viva
Foto: Rocío MuyBien

Lengua viva . Con María José Gabin. Idea y coordinación general: María José Gabin. Dirección y puesta en escena: Juan Manuel Wolcoff y Blanca Herrera. Multimedia: Javier Devitt y Juan Manuel Wolcoff. Música original: Patricia Lutteral y Máximo Scott. En El Portón de Sánchez. Duración: 60 minutos.
Nuestra opinión: buena

En teatro, todo discurso narrativo propone una hipótesis de interlocución directa con el espectador. El narrador puro apela sólo al sortilegio de la palabra y a la manera en que él la dice, para captar el interés de quien escucha y recrea imaginariamente el relato. El narrador actor pone también en juego su cuerpo y otros elementos escénicos cuando su labor intenta hacer del cuento un hecho teatral más completo. En el caso de Lengua viva, la actriz, bailarina y escritora María José Gabin -ya inscripta en la memoria mítica del teatro por su pertenencia a Gambas al Ajillo, aunque haya hecho, y muy bien, muchos otros roles fuera de ese grupo-se inclina más por esta última variante.
Para esta empresa ha sido respaldada con mucha eficacia por Blanca Herrera, una de las creadoras de la Escuela del Relato, junto a Ana María Bovo y Juan Manuel Wolcoff. El espectáculo está constituido por ocho relatos escritos por la propia María José Gabin, que va contando con una personificación distinta según quién sea la protagonista de la historia. Las narraciones se internan en extraños mundos en que la soledad, el sueño, la nostalgia, el crimen o el absurdo cobran su cuota de angustia o irrisión a la vida y sus personajes, y producen escalofrío o inquietud en algunos pasajes e hilaridad en otros. Hay mucho clima de literatura o cine en ese material -Horacio Quiroga, Lewis Carroll, Alfred Hitchcock-aunque transformado, procesado con rigor en un curso de escritura personal.
Pero tal vez, y descontando la actuación de la Gabin, que tiene momentos excelentes, lo que más impresiona de esa herencia que exhibe el universo poético de la artista es la presencia en este trabajo del factor plástico, que, como un doble operador y a través de una pantalla que muestra distintas y potentes imágenes, va produciendo un nuevo, más amplio o conmovedor sentido a lo que dice el texto. No en vano, el trabajo está dedicado al padre de la actriz, el gran pintor argentino, recientemente desaparecido, Pérez Celis. Ese fondo, la economía de los objetos escénicos -sólo una escalera que se convierte en los diversos ámbitos requeridos por cada episodio-, el poder evocador de la palabra y la buena música, dan al espectáculo una sugestión muy particular.

jueves, 15 de abril de 2010

Culturar.com

TEATRO // UNA VOZ, ECO DE VOCES
Por: Gabriela García Morales - 13/04/2010

 
María José Gabin se luce en Lengua viva, un unipersonal o espectáculo de narración en el que trabajó de principio a fin y logró un espectáculo eficaz y de gran teatralidad en el Portón de Sánchez.
Son historias urbanas en un escenario con apenas una escalera a la que la actriz le va dando distintas formas y posiciones que ayudan a dar el marco al relato. Cada cuento explota en la imaginación del espectador que no cesa de generar escenarios y situaciones propias.
La voz de Gabin son muchas voces. Cuentan de humores y temores, noticias que son ficciones y de ficciones que son noticia. Nos hablan de alturas y bajezas; de búsquedas y decepciones, del tiempo presente y el indefinido.
Sobre ella, detrás de ella, a partir de ella, una serie de imágenes se despliega en una pantalla para dar marco espacial a la voz, al gesto a la expresión de esta actriz que logra matices y rincones del alma de sus personajes.
Buen ritmo y precisión en la dirección de Blanca Herrera y Juan Manuel Wolcoff.
La luz, la música y las proyecciones completan el espectáculo que con escasos recursos logra calidad en la puesta y conmover a una asombrada a cada paso.

Las historias
Desde la mujer que quiere escribir su diario personal tratando de crear una personalidad que le falta o un crimen oculto en la intimidad de la pareja, pasando por la vecina desquiciada, el periodista tránsfuga y la mujer acorralada como testigo de una persecución animal hasta la obra de arte valiosísima que nadie se atreve a autenticar; el hombre encerrado en el ascensor con la mujer del metro veinte y el juguete infantil perdido en una Costanera que ya no existe, Gabin desarrolló esta obra desde su mismo germen, con la paciencia y la dedicación de una orfebre. A su vez, incorpora un dispositivo multimedia de proyección de imágenes, que diseña los espacios de manera abstracta, y cuenta con un único elemento escenográfico: la escalera. Según los requerimientos del relato, esa escalera se transformará en el puente de La Boca, las habitaciones de una casa, un ascensor o una vía del tren. Y seguramente, también, en los peldaños para descubrir una mirada profunda sobre nuestra ciudad y nuestro tiempo.

martes, 13 de abril de 2010

Vida y Amor Por la Palabra, por Meche Martinez (blog de teatro)

La lengua viva
12/04/10
Puede que un ángel inspirador custodie sus creaciones, pero algo especial sucedió en la sala teatral Portón de Sánchez, cuando María José Gabin desplegó su arte en “Lengua viva, historias urbanas”. Historias encantadoras escritas por la misma actriz componen esta exposición bellísima de prosa, poesía y cuento. Una escalera y el recurso multimedia es la sencilla escenografía que acompaña, enriquece y potencia la puesta y dirección de Juan Manuel Wolcoff y Blanca Herrera. ¿Qué escribir? Fue el disparador que le sirvió a Gabin para desplegar una cantidad de historias bien construidas, excelentemente interpretadas y logrando la sensibilidad en cada fraseo que actuaba, a la vez que sus movimientos corporales redondeaban el encanto del relato. Ella tiene una presencia que enaltece el espacio que pisa y su claridad verbal e intencionalidad, despierta admiración y su arte inspira belleza. Es sensual, entradora, y su palabra es sublime y de pluma distinguida, ambos atributos virtuosos realizan de “La legua viva” un espectáculo recomendable para disfrutar una noche de domingo. ¡Para ver! (Meche Martínez)